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Resúmen del Artículo

Gestión Ambiental y Desarrollo Urbano (GADU) Módulo 1

·         Consideraciones previas:

El presente trabajo de investigación y preparación de un ejercicio grupal sobre agenda ambiental, a escala urbana, se presenta en el marco del desarrollo del Módulo Nº 1 de la maestría GADU. Comprende a dos partes. La primera esta destinada a aclarar, en una apretada síntesis, las principales características del lugar de estudio: la ciudad de La Rioja, esto es a los fines de una mejor comprensión de la realidad local. La segunda parte comprende al desarrollo del ejercicio recomendado por el módulo, es decir tratar con él de llegar mediante la delimitación de un procedimiento reflexivo, sistemático y crítico, a interpretar los hechos y fenómenos que se manifiestan en ese ámbito local mediante el análisis de una serie de problemas ambientales urbanos seleccionados. Consignando también las etapas referidas a la elaboración de un diagnóstico de la problemática ambiental, de la capacidad local para la gestión ambiental urbana, lo cual permite la contrastación de los resultados y sus aplicaciones metodológicas.

Caracterización del lugar de estudio: Ciudad de La Rioja

El espacio que ocupa la ciudad de La Rioja se encuentra localizado en un amplio valle cuyo origen lo tiene al pie de las sierras de Velasco, a los 29º 25' de latitud Sur y a los 66º 52' de longitud Oeste. Son estas sierras, precisamente, las que prolongadas desde el Bajo de Santa Rosa (en las cercanías de la localidad de Patquía) hasta el límite con la provincia de Catamarca, producen una bifurcación orográfica que determina la existencia de dos cordones (oriental y occidental) con una importante quebrada donde se origina el ejido urbano (Ver Figura Nº1).

En este ámbito, los factores latitud y distancia al mar conspiran para que exista un clima caluroso y seco. El ciclón del noroeste argentino tiene una notable influencia en la época estival contribuyendo a generar temperaturas elevadas, baja presión atmosférica, escasa nubosidad y humedad. Este centro (ciclónico) es el que hace posible las escasas precipitaciones en verano, pues contribuye a la entrada de aire tropical al tener menor presión atmosférica que el área ciclónica amazónica.

Por el contrario, en invierno se traslada todo el sistema dinámico al norte, lo cual permite que el anticiclón del océano Pacífico Sur pase a ser el principal proveedor de los vientos que afectan a la ciudad. De estas masas de aire, con esa procedencia, se compone el viento zonda que llega calentado adiabáticamente, cargado de polvo, siguiendo la dirección del valle y la quebrada. Este viento de características bochornosas (similar al foehn europeo) se hace sentir desde el mes de mayo hasta octubre, produciendo el ascenso brusco de la temperatura y la disminución al mínimo de la humedad relativa.

De acuerdo a lo expuesto es posible deducir que el déficit hídrico es permanente y el registro pluviométrico (que puede llegar en el mejor de los casos a superar apenas los 370 mm. Anuales) no alcanza para superar los efectos de los factores mencionados y la aridez. Esta se hace notar con mayor intensidad en aquellos terrenos llanos ubicados al sur de la ciudad, en su mayoría constituidos por una sedimentación fina que sufre los efectos de la escasez hídrica y que, además, a pesar de tener montos pluviométricos modestos, las tormentas de notable intensidad provocan un arrastre de materiales hacia sectores deprimidos.

En estrecha relación con esto, el agua de superficie está directamente vinculada con el clima imperante en el área, por lo tanto existe un balance hídrico negativo todos los meses. Lo que sí es evidente, es la presencia de vestigios de un paleoclima con mayor pluviosidad. Esto lo pone de manifiesto la cantidad de uadis que existen y que permanecen secos durante todo el año, con la sola excepción del corto tiempo que portan las avenidas provocadas por las tormentas de verano. El agua subterránea también está sujeta al monto de las precipitaciones, por lo que existen fuentes de alimentación muy limitadas que escurren desde el faldeo montañoso, aprovechando las diaclasas y la permeabilidad del terreno, hacia el valle, por lo que es un caudal que se torna imprescindible para el consumo humano, como para el que demandan las actividades económicas.

En lo que respecta al recurso vegetal que se encuentra en el área de estudio, también tiene una estrecha dependencia con el clima y con las características de los suelos existentes. Se trata de una vegetación nativa mayormente xerófila, en otros pocos casos ejemplares exóticos, pero bien adaptados a las deficiencias hídricas con algunas variantes de crecimiento y follaje, reducidos a los microclimas de la zona de la quebrada de Los Sauces (al Oeste de la ciudad, Ref. Figura 1, anterior.) donde las plantas están mejor desarrolladas, favorecidas por el mayor índice de humedad.

La ciudad cuenta con una población, conforme a los resultados del Censo 2001, de 145.994 habitantes (152.917 hab. Para el total del Departamento Capital) distribuidos en 118 barrios (ver Carta de Ubicación de los Barrios), es decir una pequeña aglomeración que no ha podido ser superada como polo de atracción para una gran parte de habitantes del interior de la provincia que se radicaron definitivamente en ella.

 La gran mayoría de las actividades que se realizan, se hallan concentradas en el sector terciario que comprende a los empleados de la administración pública, docencia, comercio y transportes. No es posible pensar en el desarrollo del sector secundario debido a la franca decadencia del parque industrial, del cual sólo quedan unas pocas empresas de las aproximadamente 350 que le dieron origen. No existen actividades primarias (diferimientos agrícolas) marcadas en el ámbito de la ciudad, salvo las extracciones de áridos en canteras. El resto de estas actividades se halla fuera de su influencia. Esta estructura ocupacional actual es la tendencia histórica que ha mantenido a lo largo de décadas la ciudad que hoy se ve en aumento como consecuencia de la situación económica deprimida que vive el país y a las características de una población que, en muchos casos, no tiene medios ni motivaciones para generar opciones distintas a las comentadas(1). En algunos sectores hay un franco retroceso provocado por la creciente desocupación y subocupación que se pone de manifiesto en los bajos índices de consumo, el empleo precario y temporario (changas), lo cual nos pone de manifiesto un medio muy castigado no sólo por sus propias condiciones sino también por la pobre generación de actividades estables que tengan influencia en el aumento de recursos.

El efecto directo que produce el empleo público es la retención de la población, pero con esto no alcanza para poder llevar adelante un proceso de desarrollo sostenido por un estado sobredimensionado e inmerso en una crisis que no es privativa únicamente del medio. Es necesario implementar nuevas formas de generación de riquezas que signifiquen aportes económicos y favorezcan al empleo genuino para tratar de pensar en que la ciudad tiene esperanzas de crecer como verdaderamente se lo merece.

Dentro de este contexto, y por lo que significa el medio para quienes moramos en el, se ha desarrollado el trabajo que presentamos a consideración. Es decir la puesta en práctica de un ejercicio que busca proponer un proceso concertado y participativo que sirva,  a modo de primeros pasos, para el esbozo de una agenda local ambiental a escala urbana.

·         Metodología de trabajo:

El ejercicio ha sido desarrollado sobre la base de la conformación de un grupo de trabajo que se integró según la referencia de Actores Claves (Stakeholders) y determinando los roles que cada miembro del grupo tiene, en acuerdo a una supuesta demanda para la realización de la Agenda(2). Dentro del mismo se definió una representación específica, un coordinador y un secretario a los fines de su propio funcionamiento, lo cual responde al siguiente detalle:

a)      Intendente (Néstor A. Aquines)

b)      Sindicalista (Juan C. Passarello)

c)      Político (Graciela I. Juárez)

d)      Presidente Federación de Centro Vecinales (José L. López)

·         Problemas ambientales urbanos seleccionados (reducidos a un máximo de diez):

La problemática ambiental urbana, o tipología de problemas, puede ser entendida operacionalmente como el efecto o impacto de un problema de déficit en racionalidad dentro de un sistema ambiental, en este caso el de la ciudad de La Rioja. Es decir que la ciudad, como entidad única y estructura poseedora de una configuración antrópico-tecnológica, es susceptible de ser analizada  tomando en cuenta aquellas deficiencias más notables en el medio y que implican una carencia de racionalidad dentro del sistema ambiental; considerando también las vinculaciones extra-locales de los mismos, emergentes de diferentes situaciones como la son aquellas provocadas por la dinámica regional, en términos socio productivo y que influyen en el lugar de estudio(3).

Tales deficiencias, enunciadas a continuación, generan una alteración del entorno, es decir en una parte o en la totalidad del medio ambiente afectado por tal actividad humana. Esto produce en definitiva un impacto negativo que no es analizado como una modificación aislada, sino como un elemento que genera una relación de causa-efecto.

Detalle de problemas incluidos en las matrices respectivas

Entre paréntesis se aclara él o los aspectos que se toman en cuenta dentro del problema referenciado

I.                     Asentamientos espontáneos e inducidos (Necesidades Básicas Insatisfechas)

II.                   Vivienda (Demanda Insatisfecha)

III.                  Agua potable (Consumo sin Control)

IV.                Area verde Urbana (Insuficiente)

V.                  Residuos domiciliarios (Deposición y tratamiento)

VI.                Aguas residuales domésticas (Vertidas al Espacio Urbano)

VII.               Efluentes industriales (Vertidos sin tratar)

VIII.             Infraestructura básica (Carencia de Redes de Servicios)

IX.                Deterioro del espacio natural (Impacto en el suelo)

X.                  Prácticas políticas verticalistas (Clientelismo político)

 


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